
Pues eso es lo que debió pensar nuestro querido, y desconocido, amigo sueco. De Ängelholm, para ser exactos. Fuck yeah!!
Todo parece que empezó hace cosa de seis meses, pero no lo han cazado hasta ahora. ¿Y como lo han cazado? ¿Acaso se ató el reactor al pecho y salió gritando por la calle?. Pues no. Lo han cogido porque el muy amable señor llamó a las autoridades pertinentes (la Autoridad de Radiación de Suecia o Strålsäkerhetsmyndigheten [Fuck yeah again]) para preguntar sobre la legalidad de fabricarse un reactor nuclear en la cocina.
Le dijeron que se pasarían por su casa para realizar mediciones, pero... ¡maldición!, aparecieron con la policía y se lo llevaron detenido. Luego querrán que el pueblo se fié de ellos, sí claro....
El pobre McGyver sueco declaró que encargó los materiales al extranjero y aprovechó algunas piezas de una alarma de incendios.
Si es que no hay respeto por el trabajo de las personas honradas.
Blue Oyster
1 comentario:
Cuesta creer que no sea una tomadura de pelo, lo sé. Sigo con mis sospechas... xD
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